Representantes de CEAR-Euskadi acaban de regresar de Colombia donde han participado como integrantes de la delegación vasca que ha visitado el país durante una semana, con el fin de observar la situación de los derechos humanos tras el proceso de paz.CEAR-Euskadi muestra su preocupación por la situación de amenazas, criminalización y riesgo que viven las personas defensoras de derechos humanos en el país, especialmente líderes y lideresas indígenas y aquellas personas que trabajan activa y visiblemente en el proceso de paz. Ha pasado un año tras la firma de los acuerdos en el país y en 2017 asesinaron a 98 personas (un 17% más que el año anterior) que defendían su territorio, sus comunidades y sus formas de vida. Como es el caso de Temistoclés Machado, líder social de Buenaventura, asesinado el sábado pasado por sicarios. Era uno de los líderes del Paro Cívico en Buenaventura e integrante del Proceso de Comunidades Negras, conocido por sus constantes denuncias sobre la crisis humanitaria del puerto y el papel que en la misma juegan las grandes empresas.

También se ha constatado que se están produciendo desplazamientos forzados masivos de poblaciones (más de 60.000 personas). Muchos de ellos en zonas de las cuales han salido las FARC, generándose un vacío de poder por parte del Estado colombiano y con la actuación y control por parte de grupos armados ilegales, que se disputan el territorio principalmente para el narcotráfico o la minería ilegal. Estos Grupos violan de forma sistemática los derechos humanos de las mujeres y de las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes.

La delegación compuesta por Gobierno y Parlamento Vasco y las oenegés Mugarik Gabe y CEAR-Euskadi, ha mantenido diversas reuniones en Medellín, Bajo Cauca y Bogotá con asociaciones, movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales, entre ellas la Organización Indígena de Antioquía (OIA), a la que pertenece una de las personas participantes el pasado año en el Programa Vasco de Protección Temporal para Defensoras y Defensores de  Derechos Humanos.

Se trata de la sexta misión de estas características en el marco del acompañamiento al retorno de las personas que han participando en el programa, cuyos objetivos principales son los siguientes:

  • Realizar un seguimiento de la situación de las personas acogidas y sus organizaciones al regresar.
  • Visibilizar el apoyo gubernamental, parlamentario y asociativo vasco en el país
  • Denunciar las violaciones de derechos humanos que están padeciendo las organizaciones de las personas acogidas.
  • Difundir el Programa de Protección entre el tejido asociativo colombiano.