Ayer se celebraron las comidas interculturales Bizilagunak en numerosas localidades de Euskadi. Es el 7º año consecutivo que vecinas y vecinos procedentes de diferentes nacionalidades se unen a la hora de comer para decir alto y claro que no se dejan llevar por los bulos y rumores de carácter racista y xenófobo.

En esta ocasión, la suma total de las personas que han participado en la iniciativa ha ascendido a 2.542 y son procedentes de 58 nacionalidades diferentes. Cada vez son más los lugares y las organizaciones que se suman a la iniciativa. En Gipuzkoa es SOS Racismo quien la coordina (con 127 comidas en diferentes municipios); en Araba, la coordinación corre de mano de Diputación Foral de Araba, CEAR-Euskadi y la Asociación Entretanto Entretente (en 11 pueblos de las Cuadrillas de Araialdea, Mendialdea, Lautada, Rioja Alavesa y Añana, y en Vitoria-Gasteiz); a los que se unen los ayuntamientos de Getxo, Basauri, Barakaldo y Eibar en sus respectivos municipios.

Bizilagunak es una forma de abrir las puertas de algo muy íntimo, nuestros hogares. Estas comidas son, en ese sentido, un gesto ciudadano colectivo, con el que las personas participantes abren las puertas de sus casas o txokos a la diversidad cultural y las cierran a los mensajes populistas que generan rechazo a las personas migrantes y refugiadas.