1.082 personas procedentes de 46 nacionalidades diferentes se juntaron ayer en 72 comidas interculturales celebradas en casas y txokos, a lo largo de todo el territorio alavés. Por cuarto año consecutivo y en el marco de la Estrategia Antirrumores, La Diputación Foral de Araba y CEAR-Euskadi han organizado una nueva edición de las ya, por estas fechas, tradicionales comidas de domingo Bizilagunak.

Bizilagunak es una forma de abrir las puertas de algo muy íntimo, nuestros hogares. Estas comidas son, en ese sentido, un gesto ciudadano colectivo, con el que las personas participantes abren las puertas de sus casas o txokos a la diversidad cultural y las cierran a los mensajes populistas que generan rechazo a las personas migrantes y refugiadas.

Las comidas se han celebrado en varios pueblos de las cuadrillas de Lautada, Aiaraldea, Mendialdea y Añana, además de Vitoria-Gasteiz. Lo mismo pasó en números txokos y casas tanto de Gipuzkoa como de Bizkaia, ya que Bizilagunak se celebra en diferentes lugares de Euskadi.

El 30 de noviembre tendrá lugar el encuentro de agradecimiento a todas las familias participantes en Bizilagunak Araba, que se celebrará en la Facultad de Letras de la UPV en Gasteiz.