La Comisión de Ayuda al Refugiado en Euskadi (CEAR-Euskadi) muestra su preocupación por la suspensión del derecho de asilo anunciada por el gobierno griego y por la vulneración de los derechos humanos que están sufriendo las personas refugiadas que llegan a Europa por Turquía hacia el país heleno.En este sentido, Patricia Bárcena, directora de la organización, hace un llamamiento a los partidos políticos vascos con representación en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento Europeo a que “incidan en que se dé una respuesta a esta situación acorde al respeto de los derechos humanos de las personas que se ven obligadas a huir de sus países y buscan refugio en Europa”.
Además, la organización muestra su solidaridad con las compañeras de las ONG que están trabajando en Lesbos y están sufriendo ataques racistas, como el caso de Zaporeak. “Queremos mandarles todo nuestro apoyo desde aquí”, apunta Bárcena, y también muestra su preocupación por la actitud de Grecia, ya que, “el derecho de asilo no es algo que se pueda suspender, así como así. Grecia ha firmado y ratificado la Convención de Ginebra como el resto de países de la Unión Europea, por lo que está obligada a cumplirla”.
CEAR exige una respuesta acorde con los derechos humanos en Grecia
La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha trasladado esta semana al Ejecutivo español y al Congreso de los Diputados su preocupación por la grave situación en la frontera greco-turca donde miles de personas migrantes y refugiadas han quedado atrapadas sin posibilidad de pedir asilo siendo víctimas de graves episodios de violencia. CEAR recuerda al Gobierno y al resto de autoridades europeas que, aunque los estados tienen derecho a controlar sus fronteras, este control siempre debe de hacerse en el marco del respeto de los derechos humanos y sin uso excesivo y desproporcionado de la fuerza.
Ante la suspensión del derecho de asilo anunciada por el gobierno griego, CEAR quiere resaltar que no existe base legal en la normativa europea e internacional para suspender este derecho y justificar devoluciones que pueden contravenir el “principio de no devolución” establecido en la Convención de Ginebra de 1951. Además, CEAR destaca que se han documentado casos de falta de respuesta en el rescate de embarcaciones en el mar Egeo, lo que además de poner en grave peligro las vidas de estas personas contraviene la normativa internacional.
“Es urgente que se tomen todas las medidas necesarias para proteger a todas las personas que se encuentran atrapadas en las fronteras y facilitar el acceso al derecho de asilo a aquellas que lo necesitan procurándoles una adecuada acogida. En esta tarea, es crucial que los Estados miembros de la UE actúen tomando en consideración el principio de solidaridad y responsabilidad compartida”, señaló Estrella Galán, directora de la entidad.
Acuerdo UE Turquía
Según la entidad, la situación límite a la que se ha llegado es una de las consecuencias del acuerdo de la Unión Europa con Turquía, firmado en el año 2016, y denunciado por CEAR. Turquía es el país del mundo en el que viven más personas refugiadas, muchas de las cuales se encuentran en graves situaciones de desprotección. La UE debe asumir su responsabilidad y no focalizar únicamente su política en la externalización de fronteras con el objetivo de que las personas necesitadas de protección no alcancen territorio europeo.