En víspera del 20 de junio, Día Mundial de las Personas Refugiadas, CEAR-Euskadi ha presentado el Informe Anual de CEAR 2020, “Las Personas Refugiadas en España y Europa” y ha aportado los últimos datos de asilo en Euskadi, además de un balance sobre cómo la crisis del Coronavirus está afectando a su colectivo de atención: solicitantes de asilo, migrantes, refugiadas y apátridas.Patricia Bárcena, Directora de la Organización, ha destacado que “las personas que con anterioridad a la emergencia sanitaria se encontraban en una situación de vulnerabilidad, están padeciendo de forma especial las derivadas sociales y económicas que está trayendo la crisis. Como el resto, no son inmunes al virus. Pero, además, la precariedad, que antes ya estaba instalada en sus vidas, se está viendo acentuada estos días.”

Ante esta realidad Bárcena considera que las elecciones del 12 de julio son “una oportunidad para que el Parlamento y el Gobierno Vasco que se conformen tras el proceso electoral, se comprometan a adoptar varias medidas que garanticen los derechos de las personas migrantes, apátridas y refugiadas que viven en Euskadi. También para que en los futuros planes económicos y sociales que se desarrollen para hacer frente a la crisis de la COVID, se atiendan las necesidades específicas de este colectivo”. Éstas son algunas de las propuestas:

–          Garantizar que todas las personas solicitantes de asilo que llegan a Euskadi puedan acceder a los derechos, servicios y recursos públicos, con independencia de su origen y la vía de entrada que hayan tenido.

–          Garantizar la acogida e integración en Euskadi de las personas solicitantes de protección internacional y refugiadas.

–          Incidir ante el Gobierno español para que ponga en marcha medidas de regularización extraordinaria, con el fin de garantizar los derechos de las personas extranjeras en situación irregular. Además de la articulación de un nuevo modelo de gestión migratoria flexible, ágil y eficaz, con medidas que permitan a las personas solicitantes de asilo denegadas acceder a un estatus legal regular.

Consecuencias de la COVID en la vida de las y los solicitantes de asilo

Durante el confinamiento se paralizó casi totalmente la actividad administrativa. Este hecho, permitió que muchas personas viesen prorrogadas su estancia en las plazas de acogida que gestiona la organización, pero en el momento en que las notificaciones de los expedientes de asilo se han empezado a reactivar, “las personas afectadas, tienen 15 días para salir de los dispositivos de acogida y del programa estatal de asilo, por lo que, de la noche a la mañana, se quedan en una situación de extrema vulnerabilidad”, recalca Bárcena, ya que, durante este periodo:

  • No han podido buscar vivienda.
  • Salvo excepciones, no tienen derecho a prestaciones sociales públicas.
  • No han podido preparar una salida social o laboral alternativa.
  • No tienen derecho al Ingreso Mínimo Vital.

Muchas personas solicitantes que se encontraban trabajando cuando comenzó el estado de alarma han perdido sus empleos, sobre todo en el ámbito de servicios y cuidados. Actualmente no cuentan con recursos para mantenerse en estos momentos de recesión.

Las personas que estaban realizando formaciones ocupacionales, también han tenido que interrumpirlas. A todo esto, se suma la brecha digital que hay en muchos de los hogares de las personas que atiende la organización.

Empezar de cero por segunda vez

Gael Isaad (20 años, Costa de Marfil) huyó de un país en conflicto siendo niño y durante 10 años recorrió 12 países africanos hasta poder alcanzar Europa por mar.

Aquí ha creado una nueva vida. Está estudiando para sacarse el graduado escolar, ha aprendido castellano y está estudiando hostelería. Ha jugado a fútbol en diferentes equipos y por fin, se siente tranquilo.

Justo Antes del confinamiento, le denegaron el asilo y, por tanto, del programa estatal de acogida. “Es algo muy difícil. Ahora tengo que volver otra vez a empezar de cero. No quiero que me devuelvan a mi país, durante estos 10 años he intentado olvidar todo lo malo y empezar de nuevo. ¿Y ahora qué quieren que haga?”, pregunta Gael. Lo que no me pueden quitar son mis sueños: Trabajar, el fútbol, tener una familia y algún día crear una asociación para personas que están en la calle con situaciones similares a las que yo he vivido”.

Como Gael, hay muchas personas a las que les han denegado el asilo. De hecho, solo el 5% de las solicitudes de protección internacional presentadas en el Estado español son favorables. Para ello, la directora de CEAR-Euskadi recuerda que “es urgente que se ponga en marcha un proceso de regularización que les permita acceder a sus derechos en igualdad de condiciones al tiempo que se reconozca el valor las aptitudes, dedicación y compromiso que pueden aportar a la sociedad que les acoge”.

Erika y Eduardo, son dos solicitantes de asilo procedentes de Colombia que llegaron a Euskadi con sus tres hijos hace un par de años. “Teníamos una vida cómoda, con nuestras carreras y nuestra familia. Nos tocó salir por la situación de inseguridad que se vive allá y llegamos a empezar de cero”, cuenta Erika. A pesar de contar con carreras profesionales en Colombia, sus títulos no son homologables, así que comenzaron a formarse y en definitiva reinventarse, hasta que la situación que ha generado la emergencia sanitaria ha vuelto a paralizar sus vidas. Ésta es su historia.

 

Algunos datos

En Euskadi, según el Ministerio de Interior, 4.826 personas solicitaron asilo el año pasado; 3.395 de ellas en Bizkaia, 891 en Araba y 540 en Gipuzkoa. Se triplica la cifra si la comparamos con la situación de 2018, año en el que se registraron en la Comunidad Autónoma Vasca 1.595 solicitudes.

Del total de las peticiones de asilo presentadas en 2019, CEAR-Euskadi acompañó casi la mitad (2.328) y las principales nacionalidades solicitantes fueron Venezuela, Nicaragua, Colombia y Honduras, por ese orden.

La tendencia se mantiene en el 2020. A pesar de que, como consecuencia de la COVID, se han cerrado las fronteras y los trámites de asilo se detuvieron durante el confinamiento, durante los primeros 5 meses del año se han registrado 1.124 solicitudes de asilo en la Comunidad Autónoma Vasca688 en Bizkaia, 298 en Araba y 138 en Gipuzkoa.

También se mantiene el perfil de las principales nacionalidades solicitantes, la mayoría procedentes de Latinoamérica y jóvenes, con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años. No hay datos desagregados por sexos, pero generalmente los porcentajes son bastante similares, incluso un poco menor el porcentaje de mujeres que de hombres que solicitan asilo.

Aquí tenéis el enlace al vídeo de la rueda de prensa para sacar cortes: https://www.facebook.com/CEAReuskadi/videos/1195163190876137/